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Fueye Querido

Fueye Querido

La figura de Aníbal Troilo, el Bandoneón Mayor de Buenos Aires, es emblema indiscutido del tango, modelo para las generaciones de intérpretes que lo sucedieron. Cada 11 de julio, en su memoria, se celebra el Día del Bandoneón.
Símbolo del género y de la bohemia porteña, se lo identifica con el título de "Bandoneón Mayor de Buenos Aires", que lo ubica en una especie de categoría aparte sólo comparable con la habilitada para Gardel en el canto. Su orquesta, fundada en 1937, contiene lo mejor de la tradición precedente (no sólo orquestal sino también, y muy especialmente, gardeliana), el anticipo de la vanguardia posterior (que surgió de sus propias filas encarnada en Astor Piazzolla) y su inimitable sensibilidad personal en la dirección de instrumentistas y cantores, la selección del repertorio y la pureza esencial de los arreglos.
Su precoz habilidad con el instrumento hizo que fuera muy requerido por los directores de entonces, como Eduardo Ferri, Vardaro-Pugliese, Ciriaco Ortiz. Tocó con Angel D’Agostino, Cuarteto del 900, Irusta-Fugazot-Demare, Enrique Santos Discépolo, y Juan Carlos Cobián. En 1937 debutó con su propia orquesta: una de las más apreciadas y trascendentes -para muchos la mejor de la historia-.
Su estilo fue el favorito de los músicos, y su influencia, fundamental en los jóvenes que comenzaron a tocar tango. Fue, además, uno de los más grandes bandoneonistas, de extrema dulzura y a la vez bravía expresión.
Pasaron por sus filas grandes intérpretes, como los violinistas Hugo Baralis y Reynaldo Nichele; los bandoneonistas Astor Piazzolla, Ernesto Baffa y Raúl Garello; los pianistas Orlando Goñi, Carlos Figari, Osvaldo Manzi, Osvaldo Berlingeri y José Colángelo; y los cantores Florentino, Amadeo Mandarino, Alberto Marino, Floreal Ruiz, Edmundo Rivero y Roberto Goyeneche. Tuvo un cuarteto propio y otro compartido con el guitarrista Roberto Grela.
Troilo sigue presente en sus grabaciones y en un culto popular que perdura. Como compositor se inició con el tango Media noche, escrito en 1934 con letra de Héctor Gagliardi (su colaborador también en Claro de luna). Con letra de Enrique Dizeo escribió Total pa’ que sirvo y Dale tango (tangos), Acordándome de vos (vals) y Con toda la voz que tengo (milonga). Con José María Contursi, Evocándote, Toda mi vida, Garras, Y no puede ser, Mi tango triste (tangos); Valsecito amigo (vals) y Con mi perro (milonga). Con letra de Homero Manzi compuso Barrio de tango, Sur, Discepolín, Che, bandoneón (tangos), Romance de barrio (vals) y Recordando (milonga). Con Enrique Cadícamo escribió los tangos Pa’que bailen los muchachos, Garúa y Naipe. Con Cátulo Castillo, María, Una canción, Patio mío, La cantina, La última curda, A Homero, Desencuentro, Y a mí qué, El último farol, La patraña, Testamento tanguero, Fujiyama (tangos), Milonga del mayoral, Milonga de la Parda (milongas), Vuelve la serenata (vals), La retrechera (habanera). Con letra de Homero Expósito, el tango Te llaman malevo. Entre sus piezas instrumentales se destacan Tres y dos, Onda brava, Responso, Contrabajeando (con Astor Piazzolla), A Pedro Maffia, A la Guardia Nueva, La trampera y Fechoría (milongas).